La Economía y Los Empleos
Fortaleciendo Nuestra Base Económica
En la Florida y a través de todo Estados Unidos, hemos estado esperando por mucho tiempo para que nuestra economía se vuelva a encarrilar. Hemos visto algunas indicaciones de mejoría, pero la buena fortuna aún no ha favorecido a millones de americanos que siguen desempleados.
La reacción del presidente a nuestra lenta recuperación económica ha sido poner en vigor tremendas rebajas de impuestos que han beneficiado desproporcionadamente a los ricos, dejando a la mayoría de nosotros con apenas unos dólares extras en nuestro bolsillo. A la vez, el presidente y los Republicanos en el Congreso defraudaron a los desempleados quitándoles semanas extras de beneficios y disminuyendo el derecho de los trabajadores a compensación por horas extras.
Déjenme ser claro. En el Senado, yo continuaré apoyando arduamente rebajas de impuestos para las familias Americanas -- incluyendo: rebajas en impuestos de bienes, revocación de la multa matrimonial, más ayuda con ahorros para educación universitaria, y ayudando a cubrir los gastos de cuidado para la salud. Me opongo a rebajas de impuestos que favorecen a los adinerados porque esto aumenta los déficits y quita atención a otras prioridades nacionales como la necesidad de proteger a largo plazo la solvencia de Seguro Social y de modernizar Medicare. Estas rebajas excesivas de impuestos, no sólo actúan como estímulo ineficiente en nuestra economía, sino que también inflan la deuda federal y causan daño a los presupuestos estatales. Económicamente y fiscalmente, esto simplemente no es una política sensata.
Como su Senador, en lugar de enfocar exclusivamente en rebajas de impuestos sólo para salir del estancamiento económico, yo trabajaré desde las raices de los problemas que azotan a nuestra economía actualmente. Algunas compañías han comenzado a buscar mano de obra o trabajo profesional en otros países; yo lucharé para que las corporaciones Americanas no tengan esta tentación. Como ejemplo la ley que copatrociné, Acta de Implementación de Patriotas Empresariales, la cual declara que es ilegal que las compañías se trasladen a otro país para evitar pagar los impuestos Americanos. Yo continuaré oponiéndome en el Congreso a los esfuerzos Republicanos que permiten que compañías que se han trasladado fuera de nuestro país consigan contratos con el Departamento de Seguridad Nacional. Si los impuestos de dólares Americanos se están utilizando para proteger nuestra seguridad doméstica, lo menos que podemos hacer es exigir que las compañías Americanas gasten esos dólares localmente.
También seguiré apoyando esfuerzos para limpiar el desorden de Wall Street y volveré a infundir la fe y la confianza que los Americanos necesitan para invertir en sus futuros económicos. La ley, Sarbanes-Oxly, que se aprobó hace dos años con mi apoyo, pondrá un freno a los abusos del pasado. En el Senado, yo lucharé para que exista el nivel de responsabilidad empresarial que la mayoría de los inversionistas Americanos exigirán en el futuro.
La revitalización de nuestra economía va a requerir nuevas inversiones públicas. Inversiones en carreteras y otras infraestructuras serán necesarias, pero no será suficiente. El trabajo que yo he cumplido para reparar el daño causado por años de abuso en los Everglades de la Florida es una inversión en el futuro económico de la Florida. Aquí en la Florida, nuestra economía es el medio ambiente. Si existe algún lugar donde se debe administrar las dos cosas juntas, es aquí en nuestro estado. En el 2000, yo patrociné el Acta de Control de Calidad del Agua en los Cayos de la Florida. Esta legislación que ahora es ley, autoriza 100 millones de dólares para los proyectos en los Cayos de la Florida para mejorar planificación, diseño y construcción para el tratamiento de agua. En el Senado, yo seguiré trabajando para que continúen estas inversiones en la economía de la Florida.
También debemos invertir en nuestra gente. La economía mundial está cambiando rápidamente y eso significa que habrá mucha necesidad de capacitar y recapacitar a la próxima generación de trabajadores. Más que nunca, la fuerza laboral del futuro tendrá que estar preparada desde un principio con la mejor educación posible. Como Congresista, repetidamente he insistido con el presidente y con los Republicanos en el Congreso que cumplan con las promesas de la nueva ley educativa federal, Ningún Niño Rezagado. Esta ley prometió a los padres de familia y a los estudiantes más responsabilidad de parte de los institutos educativos y ofrecía una educación de mejor calidad. Sin embargo, durante los dos últimos, ellos subfinanciaron Ningún Niño Rezagado por 7.8 billones de dólares, no cumpliendo su promesa de darle a todos los niños en la Florida y en los Estados Unidos una educación de calidad.
Como Senador, yo lucharé por estas inversiones en la Florida y en todos los Estados Unidos. Lucharé por mantener buenos empleos en nuestro país. Lucharé por un código sensato y justo de impuestos que estimulará crecimiento económico sin ignorar otras prioridades. Y, finalmente, lucharé para que haya justicia en los lugares de trabajo para que nos podamos beneficiar de prosperidad económica y un estándar de vida más alto.